La clave está en tus preparaciones dentales:
Antes y durante tus preparaciones, debes considerar algunos factores importantes para que tus resultados sean predecibles:
- Tipo de preparación: corona: ¿zirconio o metal-ceramica? , carilla: ¿disilicato de litio o emax? , inlay: ¿cerámica o zirconio?
- La evolución de los sistemas restauradores y adhesivos para cementar tu preparación, será indicada para cada caso en particular.
- Color del diente remanente
- Sellado dentinario, ¿Cómo y cuándo?
- Instrumental rotatorio.
Tres tipos de preparación para las carillas anteriores, tipo “ventana” o intra esmalte, la cual se limita sólo al desgaste del esmalte de la pieza de 0,3 a 0,5 mm, la preparación tipo “pluma” o con reducción incisal, la cual tiene un mini chamfer incisal de hasta 1 mm, y la preparación tipo “overlap” o con solapa incisal que, además del desgaste vestibular y reducción incisal, tiene una preparación de tipo chamfer palatino, llegando así a una preparación incisal total de 2 mm. De acuerdo a los artículos revisados, se sugiere que la preparación más favorable que indica más tasa de supervivencia a largo plazo es la tipo “overlap” o solapa incisal, debido a que favorece a la retención de la carilla y a la distribución homogénea de las fuerzas oclusales.
